La marca Blickle representa calidad y confianza en todo el mundo. Ya desde el principio se presta una gran atención al control cualitativo de la materia prima, inspeccionándose cuidadosamente al recepcionar la mercancía.
En cada una de las fases que compone el proceso productivo se presta una especial atención a la calidad. Damos por hecho que existe un control exhaustivo en cada una de las fases de producción, tanto inicial, intermedia como final. Sistemas de cámaras junto a nuestros supervisores ejercen un estricto control sobre las líneas de montaje automatizadas. Antes de despachar la mercancía, revisamos cada producto por última vez. Vamos a lo seguro.
No en vano se nos otorgó la certificación ISO 9001en 1994 como primer fabricante de ruedas y horquillas, manteniendo nuestras certificaciones permanentemente actualizadas.