Tirar y empujar sin esfuerzo

El uso de ruedas optimizadas facilita notablemente las tareas que producen sobrecarga física

Tirar y empujar se encuentran, junto con levantar, sostener, llevar y depositar, entre las operaciones más frecuentes en el trabajo cuando las personas deben mover cargas a mano. Sobre todo, en los sectores de producción y logística, estas actividades físicas existentes forman parte del día a día y por ello representan una carga considerable para el empleado. Esto es debido a que, dependiendo del peso del correspondiente material transportado, tirar de él y empujarlo requiere un enorme esfuerzo y pueden sobrecargar permanentemente los músculos, tendones, ligamentos y articulaciones. Así, se ven afectadas la columna vertebral, las rodillas, las articulaciones de la cadera y toda la zona desde la mano al hombro, pasando por el brazo.

Para reducir el riesgo de enfermedades y lesiones, muchos países ya han aprobado directivas para la carga máxima en caso de actividades manuales de transporte; en Alemania, por ejemplo, existe la denominada Ordenanza para el Manejo de Cargas. Los expertos recomiendan, en caso de operaciones continuadas, no rebasar el 15% de la fuerza muscular máxima. El problema: ésta varía considerablemente de una persona a otra. Además, es difícil estimar las fuerzas necesarias para tirar y empujar en la práctica. Los límites precisos que sirven de orientación para empresa y personal son, por tanto, prácticamente imposibles de definir.

130 millones de días de baja al año debido a enfermedades músculo-esqueléticas

Cada vez es más importante diseñar las operaciones de trabajo repetitivas de la forma más ergonómica posible. Esto se refleja también en las estadísticas de enfermedad: El informe anual sobre salud de la confederación alemana de las mutuas de enfermedad laboral (BKK) identifica regularmente las enfermedades musculares y esqueléticas como causa principal de incapacidad laboral. Según el Instituto Federal de Seguridad en el Trabajo y Medicina Laboral (BAuA) alemán, esto dio lugar a casi 130 millones de días de baja en tan solo el año 2015. De este modo, las enfermedades del sistema músculo-esquelético y del tejido conectivo dieron lugar a una pérdida de valor añadido de unos 25.000 millones de euros, o el 0,8% el producto interior bruto en Alemania. Por tanto, conseguir unas condiciones de trabajo mejores también constituye para las empresas un gran incentivo económico.
La causa de estas alarmantes cifras es, entre otras, el cambio demográfico. En muchos países las personas son cada vez mayores, con lo que también aumenta el tiempo de vida activa. Los empleados de mayor edad son más propensos a problemas de salud como, por ejemplo, dolores de espalda o de articulaciones. Resultan especialmente afectados los empleados de los sectores de la producción, la logística y la construcción, empleos en los que las actividades como tirar y empujar son especialmente frecuentes y, por tanto, la carga física asociada es elevada.

La resistencia aumenta el esfuerzo

En realidad, tirar y empujar cargas constituyen una forma de facilitar el trabajo: Si algo es demasiado pesado para sostenerlo o llevarlo, se utilizan en muchos casos vehículos y medios auxiliares de transporte con ruedas a fin de reducir el esfuerzo. Sin embargo, moverlos también puede ser un trabajo pesado. Esto se debe a las diferentes resistencias, como las que existen al poner en marcha, al rodar, al cambiar de dirección y al pasar por encima de obstáculos. Estas resistencias dependen de numerosos factores: del suelo, del peso de la carga que se mueve, del tipo de rodamiento, de la colocación de ruedas y, en gran medida, también de la calidad de estas últimas.

La resistencias al arranque y a la rodadura están presentes en cada proceso de tirar y empujar. Para poner en estado de movimiento una rueda a partir del reposo, siempre se requiere un esfuerzo, y también para mantener un movimiento uniforme. Debido a la permanente compresión y expansión de la banda de rodadura mientras se desplaza, se producen pérdidas de energía debido a la fricción interna del material de la banda de rodadura. En la práctica, esto se manifiesta como resistencia a la rodadura. Mediante el aumento del diámetro de la rueda, por ejemplo, es posible reducir la resistencia a la rodadura, pero también a través de la elección de la banda de rodadura óptima: en este caso existen diferencias notables en cuanto a la geometría, dureza y elasticidad.

Todo cambio de dirección exige una fuerza adicional

Además, al utilizar ruedas giratorias, la resistencia al giro dificulta muchas operaciones de tirar y empujar. Es responsable del esfuerzo que se necesita para mover una rueda hasta la posición deseada en caso de cambiar de dirección. Además de los factores ya mencionados, está influida también por la geometría del soporte de la rueda, concretamente, por la existencia de una distancia horizontal entre los ejes de giro del cojinete giratorio y de la rueda. En este caso, Blickle ofrece también ruedas especiales con soportes cuya geometría está optimizada para que la resistencia al giro sea lo más pequeña posible.

Las bandas de rodadura de poliuretano ofrecen claras ventajas

En muchos de nuestros productos, apostamos por las bandas de rodadura de poliuretano Blickle Extrathane®, Blickle Softhane®, Blickle Besthane® y Blickle Besthane® Soft desarrolladas por nosotros. Éstas combinan unas propiedades de desplazamiento excelentes con una alta elasticidad. Por tanto, con su resistencia especialmente reducida al arranque y a la rodadura, constituyen la solución ideal para prácticamente cualquier aplicación.

Un ejemplo de ello es nuestra nueva serie de ruedas ALB. Especialmente desarrollada para aplicaciones exigentes en la logística interna, posee una banda de rodadura de alta calidad con una geometría optimizada. Esta última está hecha de un elastómero de poliuretano inyectado de reacción, Blickle Besthane, tiene una gran elasticidad para recuperar la forma original y además un suave balonamiento especial hacia el exterior. Esto reduce la superficie de apoyo y también la compresión y expansión de la banda de rodadura mientras se desplaza, dando como resultado que la resistencia a la rodadura es hasta un 40% menor que para otras ruedas de poliuretano. De este modo, es posible tirar y empujar con mucha mayor facilidad de los vehículos y medios auxiliares del transporte que cuentan con la serie ALB. Pero también, gracias a su dureza de 92° Shore A, la banda de rodadura de Blickle ofrece una capacidad de carga dinámica muy elevada, es decir, las ruedas también son adecuadas para velocidades altas.

Alto grado de fabricación y exigentes métodos de ensayo

En el laboratorio de ensayo propio de la empresa existe una estación especial para calcular la resistencia al arranque, la rodadura y el giro. También se han realizado ensayos para el paso por encima de traviesas, más allá de las exigencias de la norma. De este modo se garantiza que nuestras ruedas satisfacen también en la práctica los requisitos deseados.

La elección de las ruedas adecuadas para cada aplicación se encarga de que las operaciones cotidianas de tirar y empujar se faciliten enormemente y, con ello, se reduzca considerablemente el riesgo para la salud.